Glam Studio Cloud

Guía · Clases y actividades

Cómo digitalizar un estudio de yoga: horario, plazas y cobros

Horario con el aforo de cada clase, reserva de plaza online, bonos de 5 y 10 clases descontados al asistir, lista de espera y caja de un estudio de yoga.

6 min de lectura · Actualizado el 13 de octubre de 2026

Un estudio de yoga y pilates con dos salas y tres profesores mueve con facilidad catorce tipos de clase y más de veinte sesiones a la semana. El reformer tiene cinco máquinas, así que cinco plazas y ni una más; el vinyasa de las 19:00 admite quince, y el yin de 75 minutos del viernes cabe en la sala pequeña con doce. Si todo eso vive en un grupo de WhatsApp y en tarjetas de cartón con sellos, el jueves alguien llega al reformer con la máquina ya ocupada y nadie sabe cuántas clases le quedan del bono a Marta. Esta guía explica cómo pasar el horario, las reservas y los bonos de un estudio a una herramienta digital sin perder el ambiente de casa.

Qué cambia al digitalizar un estudio

  • El horario se escribe una vez. Cada clase fija de la semana, con su profesor, su sala, su duración y su aforo, se define como regla; las clases de las próximas semanas salen solas.
  • La plaza se reserva, no se promete. El alumno ve cuántas plazas quedan en el reformer y reserva la suya; si está lleno, se apunta a la lista de espera y deja de escribirte.
  • El bono se descuenta solo. Cada asistencia marcada quita un crédito. Se acaba contar sellos y discutir si eran dos clases o tres.
  • Los cobros dejan ticket. Cada bono vendido o esterilla alquilada queda en la caja del día con su forma de pago, y el ticket llega por correo.
  • Sabes qué clases funcionan. La ocupación real de cada clase, no la sensación de la sala.

Empieza por el catálogo, porque el horario cuelga de él. En un estudio de yoga y pilates lo normal son tres familias de clase y un par de extras. Con precios orientativos:

  • Hatha yoga, 60 minutos, 12 € la clase suelta. La clase de entrada, para todos los niveles.
  • Yin yoga, 75 minutos, 12 €. Dura más que el resto: la regla de horario tiene que saberlo para no pisar la clase siguiente.
  • Ashtanga, 90 minutos, 14 €. Exigente y larga; suele ir a primera hora de la mañana.
  • Pilates reformer, 55 minutos, 25 €, en grupos de cinco. El aforo no es una decisión: son las máquinas que tienes.
  • Yoga prenatal, 60 minutos, 14 €, y meditación guiada, 45 minutos, 10 €.
  • Extras: alquiler de esterilla, 2 €, y toalla, 1,50 €, cobrados al llegar.

Con el catálogo hecho, cada regla de horario es una línea: "Reformer, Laura, sala 2, martes 18:00, 55 minutos, 5 plazas". Un aforo por defecto de doce plazas sirve para las clases de suelo, y el reformer o el prenatal lo bajan en su propia regla. Fija también hasta cuántas semanas vista se puede reservar: seis es un buen punto de partida, suficiente para que alguien reserve su mes y no tanto como para llenar el horario de reservas que nadie recuerda. Más sobre reglas y aforos en organizar clases con plazas y horario fijo.

2. Reservas de plaza online, recordatorios y lista de espera

El alumno entra en tu web, elige la clase y el día, ve las plazas libres y reserva. Recibe la confirmación por correo y, si lo marca al reservar, también por WhatsApp. El día antes le llega el recordatorio con el enlace para cancelar o cambiar de clase, y esa cancelación libera la plaza sin que tú hagas nada. Dos decisiones antes de abrir las reservas:

  1. Plazas por persona. Hasta cuatro plazas por reserva es un tope razonable para el yoga en familia o para quien trae a dos amigas; para el reformer, dos.
  2. Plazo de cancelación. Doce horas es lo habitual: libera la plaza a tiempo para la lista de espera y no castiga un imprevisto avisado por la mañana.

Puedes cancelar sin coste hasta 12 horas antes desde el enlace del recordatorio; después, el uso del bono se descuenta igual.

A partir de ahí, la ficha de cada alumno reúne sus reservas, su bono con los créditos que le quedan, su asistencia y las notas del profesor ("lumbar: sin flexiones profundas"). Cuando el reformer está lleno, el alumno se apunta a la lista de espera; si alguien cancela, la plaza se le ofrece por correo durante tres horas (o menos si la clase empieza antes) y, si no la acepta, pasa al siguiente. Y si la profesora de ashtanga se pone enferma a las seis de la mañana, cancelas la clase desde la agenda, escribes el motivo y todos los apuntados reciben el aviso a la vez; los créditos descontados vuelven al bono y la lista de espera de esa clase se cierra.

3. Bonos, mensual ilimitado, tickets y cierre de caja

Casi nadie paga clase a clase en un estudio. Tres fórmulas cubren a la mayoría:

  • Bono de 5 clases, 55 €, válido 60 días. Para quien viene una vez por semana o está probando.
  • Bono de 10 clases, 100 €, válido 120 días. La clase sale a 10 € en vez de 12 €; es el bono que más se vende.
  • Mensual ilimitado, 75 €, 31 días. Compensa a partir de la tercera clase semanal y no descuenta créditos: solo tiene fecha de fin.

El bono se vende desde Cobrar como una venta más, con tarjeta, Bizum o efectivo, y queda en la ficha del alumno con sus créditos y su caducidad. Cuando pasas lista, cada plaza ocupada descuenta un crédito; si no vino y no canceló a tiempo, también. El ticket llega por correo con el concepto, los usos y la fecha de fin, que es lo que evita la discusión de dentro de tres meses. Al cerrar el estudio, el cierre de caja reparte lo cobrado por forma de pago y por profesor, y el trimestre se descarga para tu gestoría. La mensualidad no se cobra sola cada mes: la vendes de nuevo al vencer, con la ficha a la vista. Más criterios de precio y caducidad en bonos, abonos y mensualidades.

Qué hace Glam Studio Cloud con la plantilla de yoga y pilates

La plantilla de yoga y pilates llega con las catorce clases y los dos extras de arriba, cada uno con foto y precio orientativo, y con el bono de cinco, el de diez y el mensual ilimitado listos para ajustar. Defines las reglas de horario con profesor, sala, duración y aforo, y la app genera las clases de las próximas seis semanas. Tus alumnos reservan plaza desde tu web, reciben confirmación y recordatorio por correo (y por WhatsApp si lo marcan), cancelan desde el enlace y se apuntan a la lista de espera cuando una clase está llena. Al pasar lista, el bono descuenta su crédito; los cobros salen de Cobrar con ticket por correo, el cierre de caja se imprime al terminar y las estadísticas te enseñan la ocupación real de cada clase. La copia de seguridad se descarga con un toque.

Errores frecuentes

  • Dar al reformer el aforo de la sala. Son cinco máquinas: cinco plazas. La sexta persona mira.
  • Descontar el bono al reservar. Se descuenta al asistir; quien cancela fuera de plazo lo gasta igual, y eso se escribe en la política.
  • Vender bonos sin caducidad. Un bono de diez comprado en enero y usado en octubre descuadra el horario y la caja. Entre dos y cuatro meses.
  • Avisar de una clase cancelada solo en el grupo. A todos los apuntados, a la vez, y con el crédito devuelto.
  • Abrir reservas a tres meses vista. Se llenan de plazas que nadie recuerda. Seis semanas bastan.

Puedes montar tu horario y tus bonos en una tarde: siete días gratis con la plantilla de yoga y pilates, sin tarjeta, o antes mira la demo del estudio de yoga, abierta sin crear cuenta.

Pruébalo con la plantilla de estudios de yoga y pilates

Siete días gratis, sin tarjeta; y la demo abierta sin crear cuenta.

Más guías de clases y actividades