Guía · Citas
Cómo digitalizar una peluquería: agenda, reservas online y cobros
Color que actúa sin tiempo muerto, mechas de dos horas y media, cobros repartidos entre dos especialistas y reserva online con control. Guía práctica.
7 min de lectura · Actualizado el 13 de octubre de 2026
En una peluquería el servicio más rentable es también el que más desordena la agenda. Unas mechas o un balayage ocupan dos horas y media de sillón, pero la especialista solo está encima del pelo la mitad de ese tiempo; el resto, el color actúa. Si la libreta apunta "mechas 10:00" y nada más, ese tiempo muerto no se vende; si lo apunta demasiado apretado, el cliente de las 12 espera de pie. Súmale que el tinte es "desde 35 €" y cambia con el largo, que en mayo las comuniones y las bodas llenan los sábados de recogidos, y que cuando una pone el color y otra corta hay que repartir el cobro a mano.
Esta guía va de ordenar todo eso con una agenda por especialista, un catálogo con duraciones medidas, reserva online con control y cobros que se reparten solos. Casi todo vale con papel; la app lo hace sin tachones.
Qué cambia al digitalizar una peluquería
- El color que actúa deja de ser tiempo muerto. Una cita larga se apunta en dos tramos y en medio entra un lavado y peinado de 30 minutos.
- Los precios "desde" se cierran en el ticket, con el largo delante, no en una discusión en la caja.
- Quien pone el color y quien corta cobran cada una lo suyo, aunque sea un solo ticket.
- La temporada de eventos se prepara con antelación. Los recogidos con prueba se reservan semanas antes y la agenda del sábado se bloquea a tiempo.
- Las reservas online entran sin perder el control: los servicios cortos se confirman solos, los largos los apruebas tú.
1. Agenda por especialista, lavacabezas y catálogo
Cada especialista es una columna con su horario, sus días libres y sus vacaciones. Si una hace color y corte y otra solo corte y barbería, apúntalo: la agenda ofrecerá mechas solo con quien las hace. Los lavacabezas no son columnas, pero sí un límite: con dos lavacabezas y tres especialistas, no programes tres lavados a la misma hora.
La plantilla trae un catálogo de 15 servicios con foto que mezcla peluquería, barbería, manos, cara y depilación; estos son los que marcan el día:
- Lavado y peinado, 14 € y 30 minutos. Corte y peinado, 18 € y 45.
- Tinte, desde 35 € y 90 minutos: aplicar, esperar, lavar y peinar.
- Mechas o balayage, desde 60 € y 150 minutos. Tratamiento de keratina, desde 80 € y 120 minutos.
- Recogido o peinado de evento, desde 35 € y 60 minutos, con prueba opcional.
- Corte infantil, 11 € y 20 minutos; Corte de caballero, 14 € y 30; Arreglo de barba, 12 € y 20; Corte + barba, 22 € y 45.
- Diseño de cejas, 9 € y 15 minutos; Lifting de pestañas, 40 € y 60; Depilación, 10 € por zona.
El truco del color está en los tramos. Un tinte de 90 minutos son unos 30 de aplicar, 35 de espera y 25 de lavar y peinar. Si tu especialista puede atender en la espera, apunta el tinte como dos tramos y deja los 35 minutos de en medio para un lavado y peinado o un corte infantil. Si no puede (porque está sola y además cobra), el tinte ocupa el bloque entero; lo importante es que la agenda diga la verdad.
Los servicios "desde" necesitan una frase en la descripción: "el precio final depende del largo y se confirma en el centro". Así nadie llega esperando pagar 35 € por una melena hasta la cintura. La guía de organizar la agenda de un negocio con cita tiene el resto: paso de agenda, descansos y lista de espera.
2. Reservas online: cortos solos, largos con aprobación
El asistente de reservas de la plantilla pide servicio, especialista (o cualquiera), hueco, nombre, teléfono y correo, y ofrece la casilla opcional del recordatorio por WhatsApp. No pide largos ni consentimientos: en peluquería el precio por largo se cierra en el local, y así lo avisa la descripción del servicio.
Divide el catálogo en dos: lo que se confirma solo (corte, lavado y peinado, cejas, barbería) y lo que llega como solicitud para que lo apruebes (mechas, keratina, recogidos de evento y cualquier primera visita de color). Una antelación mínima de 24 horas para el color evita que alguien reserve un balayage para dentro de una hora sin que tengas producto preparado.
Para los servicios largos, la plantilla sugiere una señal de 15 €. En unas mechas de dos horas y media, un plantón son 60 € o más perdidos; la señal se cobra al reservar, se descuenta del total y se devuelve si cancela con el margen que fijes. Para recogidos de boda, la prueba va como cita aparte semanas antes, y el día del evento se bloquea a primera hora con la señal ya cobrada.
3. Cobros, clientes y plantones
Cobros con reparto por especialista y cierre de caja
El cobro son tres toques: especialista, servicio y método de pago, con extras y descuentos. La diferencia en peluquería es el reparto: si Marta pone las mechas (desde 60 €) y Lucía hace el corte (18 €), el ticket es uno de 78 € pero cada línea va a nombre de quien la hizo, y las estadísticas lo reflejan a final de mes sin cuentas a mano. La depilación se cobra por zona: indicas tres zonas y el total sale solo.
Un cobro puede quedar en espera mientras el cliente está en el lavacabezas y cerrarse al salir. El ticket es una factura simplificada que se envía por correo si lo pide, y el cierre de caja del día compara lo cobrado por método con el efectivo del cajón. Para bonos, señales y extras, tienes la guía de qué cobrar en un negocio con cita.
Clientes, recordatorios y plantones
La ficha de peluquería tiene algo que en otros negocios no existe: la fórmula del color. Número de tinte, oxidante, tiempo, y qué se hizo en la última visita. Con eso, cualquier especialista puede repetir el color aunque la de siempre esté de vacaciones, y la última cita se repite con un toque. Si guardas alergias o sensibilidad a algún producto, es un dato de salud: pide permiso y apúntalo solo si lo necesitas, como explica la guía de obligaciones de un negocio con cita.
El recordatorio sale por correo el día antes y por WhatsApp si marcó la casilla, con el enlace para cancelar o cambiar de hora. Para color y tratamientos largos, conviene además una política clara: cancelación gratuita hasta 24 horas antes, señal retenida después. Cuando alguien cancela unas mechas con dos días de margen, la lista de espera avisa a quien quería ese hueco con esa especialista. Más en cómo reducir los plantones.
Qué hace Glam Studio Cloud con la plantilla de peluquería
La plantilla de peluquería y estética arranca con los 15 servicios de arriba, foto incluida, la agenda por especialista con aviso de solape y una web de reservas con tus servicios, fotos y horario. El cliente elige especialista y hueco, recibe confirmación y recordatorio por correo (WhatsApp opcional), cancela desde su enlace y se apunta a la lista de espera si el hueco está cogido. Tú decides si cada cita se confirma sola o la apruebas. La señal y la cuota de cancelación van por Stripe; en caja, cobros repartidos por línea entre varias personas, ticket por correo, cierre de caja imprimible, estadísticas por especialista y copia de seguridad descargable. Lo ves sin crear cuenta en la demo de peluquería.
Errores frecuentes
- Apuntar el tinte como un bloque de 90 minutos cuando podrías atender en la espera. Son 35 minutos vendibles por cada color del día.
- Dejar "desde 35 €" sin explicar. El cliente lee 35 y llega esperando 35.
- Cobrar todo a nombre de quien está en caja. Las estadísticas por especialista solo valen si cada línea va a quien la hizo.
- Abrir mechas y keratina a confirmación automática el primer día. Empieza con solicitud.
- No bloquear los sábados de mayo con antelación. Los recogidos de comunión se reservan en marzo.
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