Guía · Citas
Cómo digitalizar un salón de uñas: agenda, reservas online y cobros
Largos S/M/L/XL y extras por uña en el precio, relleno cada tres semanas reservado online, señal en extensiones y novias, y cierre de caja por trabajadora.
6 min de lectura · Actualizado el 13 de octubre de 2026
Un salón de uñas vive de la clienta que vuelve cada tres semanas. Con 80 clientas fijas de semipermanente son unas 110 citas al mes solo de relleno y retirada, antes de contar extensiones, pedicuras y novias. Con una libreta, cada una de esas citas es una llamada o un mensaje de Instagram que contestas con las manos ocupadas, y cada precio "desde 20 €" acaba en un "¿cuánto es?" en la caja mientras sumas de cabeza el largo, dos uñas de pedrería y la retirada.
Esta guía explica cómo pasar eso a una agenda por trabajadora, un catálogo con largos y extras, reservas online que llegan solas y un cierre de caja que cuadra. Sirve aunque sigas apuntando a mano; la app solo quita las sumas.
Qué cambia al digitalizar un salón de uñas
- El largo y los extras están en el precio, no en tu cabeza: S, M, L o XL con su suplemento y los extras por uña, y el total sale solo.
- La retirada suma tiempo, no solo 5 €. Si se apunta como parte de la cita, la agenda deja de retrasarse 20 minutos por cada clienta que viene con esmaltado de otro sitio.
- La clienta reserva su relleno sola, de noche, desde el enlace, sin escribirte.
- Cada trabajadora ve lo suyo, y el reparto de comisiones deja de ser una discusión a fin de mes.
- Los puentes y la Navidad se llenan dos semanas antes, y quien no cabe entra en lista de espera en vez de perderse.
1. Agenda por trabajadora, mesas y catálogo con largos
La columna es la trabajadora, no la mesa: con cuatro mesas y tres trabajadoras hay tres columnas, cada una con su horario y sus días. Si solo una hace extensiones de acrílico o manicura rusa, apúntalo para que la agenda no ofrezca esos servicios con quien no los hace. La cita por defecto en la plantilla dura 60 minutos y el paso es de 15.
El catálogo de inicio trae 16 servicios con foto y cuatro extras. Los que mandan en la agenda:
- Esmaltado semipermanente, desde 20 €, con largos S (+0), M (+1,50 €), L (+2 €) y XL (+3,50 €), y extras de chrome, glitter, pedrería o francesa a 2 € cada uno.
- Manicura rusa, desde 25 €, con los mismos largos y extras.
- Manicura tradicional, 14 € y 30 minutos, para quien no quiere semipermanente.
- Pedicura semipermanente, desde 20 €, y Pedicura spa, 32 € y 60 minutos.
- Refuerzo, desde 25 €, y Extensión gel / acrílico, desde 35 €, ambos por largo.
- Retirada semipermanente, 5 €; Reconstrucción y Reparación de uña, 2 € por uña.
- Pack manicura + pedicura semipermanente, 36 € y 90 minutos, y Pack novia, desde 60 € y 120 minutos, con prueba previa.
Mide las duraciones con reloj: un semipermanente S sencillo cabe en 60 minutos; uno XL con diseño a mano alzada en tres uñas se va a 90. La retirada previa son 15 o 20 minutos más, así que lo práctico es crear un servicio "Semipermanente con retirada" con esos minutos de más, y dejar la retirada suelta solo para quien viene a quitárselo y nada más. La guía de organizar la agenda de un negocio con cita explica el resto: paso, descansos y lista de espera.
2. Reservas online: largo, extras y señal en lo caro
El asistente de reservas de la plantilla de uñas pide el servicio, el largo (S, M, L o XL, con el suplemento a la vista), los extras que quiera añadir, la trabajadora (o cualquiera), el hueco, y nombre, teléfono y correo, con la casilla opcional del recordatorio por WhatsApp. Así la clienta ve el precio real antes de reservar y tú sabes cuánto va a durar la cita.
Los rellenos de clientas conocidas se confirman solos: es el 70 % de las reservas y nunca las rechazas. Extensiones, pack novia y primeras visitas llegan mejor como solicitud, para mirar la agenda y confirmar que esa trabajadora puede. Para las extensiones (desde 35 €) y las novias, la plantilla sugiere una señal de 10 €: se cobra al reservar, se descuenta del total y se devuelve si cancela a tiempo. En un relleno de 20 € no la pidas; ahuyenta más de lo que protege.
Pon una antelación mínima de dos horas y, en diciembre, abre la agenda de las dos semanas de Navidad a principios de mes para que las fijas reserven antes de que se llene.
3. Cobros con largos y extras por uña, tickets y cierre de caja
El cobro reproduce la caja: trabajadora, servicio, largo, extras con su cantidad y método de pago. Un ejemplo real del catálogo: semipermanente largo L (22 €) más dos uñas con pedrería (4 €) y retirada (5 €) son 31 €, calculados sin sumar de cabeza. Si manos y pies los hacen dos trabajadoras a la vez, cada línea del cobro va a nombre de quien la hizo, y las comisiones salen de las estadísticas por persona.
Bizum, tarjeta y efectivo quedan separados, y el ticket (una factura simplificada) se envía por correo si la clienta lo pide. El cierre de caja al final del día compara lo cobrado con el efectivo del cajón y se imprime para la gestoría. Para bonos, señales y extras con más detalle, tienes la guía de qué cobrar en un negocio con cita.
4. Clientas, recordatorios y plantones
La ficha de una clienta de uñas guarda el color habitual, la forma (almendra, cuadrada, coffin), el largo que lleva, si tiene alguna sensibilidad a un producto y la foto del último diseño. Con eso, "lo de siempre" es repetir la última cita con un toque, y la mejor costumbre del sector se mantiene sola: antes de que se vaya, deja reservado el relleno de dentro de tres semanas.
El recordatorio sale por correo el día antes, y por WhatsApp si marcó la casilla, con el enlace para cancelar o cambiar de hora. Un plantón en uñas son 60 o 90 minutos de mesa parada; el recordatorio reduce la mayoría, y para primeras visitas online la señal de 10 € hace el resto. Si alguien cancela un sábado de diciembre con margen, la lista de espera avisa a la siguiente clienta que quería ese hueco con esa trabajadora. Más medidas en cómo reducir los plantones.
Qué hace Glam Studio Cloud con la plantilla de uñas
La plantilla de uñas arranca con esos 16 servicios con foto, largos S/M/L/XL con suplemento y extras por uña, la agenda por trabajadora con aviso si dos citas se pisan y una web de reservas en la que la clienta elige servicio, largo, extras, trabajadora y hueco. Recibe la confirmación y el recordatorio por correo (WhatsApp si lo marcó), cancela o cambia la hora desde su enlace y entra en lista de espera si el hueco está cogido. La señal y la cuota de cancelación se cobran por Stripe; en el salón, cobro en tres toques con el total calculado, ticket por correo, cierre de caja imprimible, estadísticas por trabajadora y copia descargable de tus datos.
Puedes verlo sin crear cuenta en la demo de uñas.
Errores frecuentes
- Un solo precio "20 €" para todos los largos. Cobrarás lo mismo por una S de 50 minutos que por una XL de 90. Pon los suplementos.
- No contar la retirada en la agenda. 20 minutos por clienta que viene de otro sitio, cada día, es una cita perdida.
- Pedir señal en los rellenos. La clienta fija ya viene; la señal es para extensiones y novias.
- Dejar que la agenda de Navidad se llene por Instagram. Abre la reserva online a principios de diciembre y que entren solas.
- Cobrar todo a nombre de la dueña. Sin líneas por trabajadora no hay comisiones claras.
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