Guía · Servicios a domicilio
Cobros a domicilio: presupuesto, desplazamiento, señal y pago in situ
Cuándo dar presupuesto antes de ir y cuándo después de ver, cómo cobrar el desplazamiento, cuándo pedir señal y cómo cobrar en el momento con ticket por correo.
6 min de lectura · Actualizado el 13 de octubre de 2026
El dinero que más se pierde en un negocio a domicilio no se pierde en el trabajo: se pierde en el desplazamiento que no se cobró, en el presupuesto que se dio por teléfono sin ver el cuadro y en el "ya te hago el Bizum luego" que nunca llega. Un electricista que hace cuatro avisos al día y regala el desplazamiento en dos deja de ingresar, a 20 € el viaje, unos 800 € al mes. Esta guía va de eso: cómo poner precio antes y después de ver la avería, cómo cobrar el viaje sin discusiones, cuándo pedir una señal y cómo cerrar el cobro en la misma casa, con su ticket, antes de subirte a la furgoneta.
Por qué se cobra mal a domicilio
- El precio se da por teléfono. El cliente describe una cosa, la avería es otra, y al final el precio dicho se convierte en el precio que se puede cobrar.
- El desplazamiento se da por hecho. Para el cliente, que vayas es parte del servicio; si no lo has puesto por escrito antes, cobrarlo luego suena a sorpresa.
- El cobro se deja para después. "Te paso la cuenta" convierte un trabajo cobrado en una factura pendiente, y las pendientes a domicilio se cobran tarde o nunca.
- El material se adelanta sin señal. Una lámpara de 300 € comprada para un cliente que cancela es una lámpara que te quedas tú.
- No queda rastro. Sin ticket, dentro de dos meses nadie sabe qué se hizo ni cuánto se cobró, ni tú ni el cliente ni tu gestor.
1. Presupuesto antes de ir o después de ver
No hay una regla única, pero sí un criterio claro: si puedes describir el trabajo sin verlo, da el precio antes; si no, da el precio de la visita y el presupuesto después.
| Precio cerrado antes de ir | Precio desde + presupuesto al ver | |
|---|---|---|
| Sirve para | Trabajos previsibles: cambiar un enchufe, instalar una lámpara, revisar una caldera, montar un armario | Averías: no hay luz en media casa, salta el diferencial, una fuga que no se sabe de dónde viene |
| Lo que dices al reservar | El precio total, con desplazamiento e IVA | El precio de la visita y la hora de mano de obra; el resto, al verlo |
| Riesgo para ti | Que el trabajo sea más largo de lo previsto | Que el cliente rechace el presupuesto y solo cobres la visita |
| Riesgo para el cliente | Ninguno: sabe lo que paga | Que el presupuesto le parezca alto; por eso se le da antes de empezar |
Con el precio desde, la secuencia es siempre la misma: llegas, miras, dices lo que cuesta (mano de obra, material y lo que ya has cobrado por la visita) y el cliente dice sí o no antes de que toques nada. Si dice que no, cobras la visita y te vas sin mal rollo: estaba avisado. Si dice que sí, apúntalo por escrito, aunque sea un mensaje con el importe, porque un presupuesto aceptado es lo que después evita el "yo entendí que eran 80". En reparaciones en casa del consumidor, la norma de consumo da derecho a un presupuesto previo, y la renuncia a él debe constar; la referencia es la normativa de tu comunidad y tu gestor.
2. Desplazamiento y señal: cuándo y cuánto
El desplazamiento se cobra siempre que exista. Lo que cambia es cómo lo presentas:
- Dentro de tu zona habitual, lo normal es incluirlo en el precio de la visita: "la visita son 35 € y se descuenta si haces el trabajo". El cliente no ve un cargo aparte y tú lo cobras igual.
- Fuera de zona, se cobra aparte y se dice antes: "más 0,40 €/km a partir de 15 km" o un fijo por tramo ("pueblos del norte, 20 €"). Lo importante no es la fórmula, es que esté escrita en el catálogo o en la confirmación antes de que salgas.
La señal es para los avisos con riesgo: lejanos, largos o con material que compras tú. Una señal del 20 % o del coste del material pedida al reservar cambia la actitud del cliente: quien ha pagado 60 € no cancela a la hora de salir ni desaparece. Para un cambio de grifo en tu barrio no hace falta; para una instalación de un cargador de coche con 400 € de material, sí. Si lo pides, dilo claro y descuéntalo del total al cobrar, sin que el cliente tenga que recordártelo.
3. Cobrar en el momento y mandar el ticket
Cobrar en casa del cliente, al terminar, con él delante, es la única forma de que el cobro no se convierta en una gestión. Tres cosas lo hacen fácil:
- Lleva más de un medio de pago. Bizum para particulares, datáfono o enlace de pago para importes grandes, y efectivo para quien lo prefiera. El medio que no tienes es el que el cliente "solo puede usar hoy".
- Cierra el importe antes de recoger las herramientas. Material, horas reales, desplazamiento, señal descontada, IVA. Dicho en voz alta y apuntado, no calculado en la escalera.
- Manda el ticket al correo en ese momento. Es la prueba del cobro para los dos y el documento que tu gestor te pedirá en el trimestre. Si el cliente es una comunidad o una empresa, pedirá factura: el ticket con los datos ya metidos te ahorra reescribirlo.
Y si vas a cobrar una parte "cuando termine la segunda fase", escríbelo como un pago pendiente con fecha, no como una frase en el aire.
Qué hace Glam Studio Cloud
En las plantillas de electricista y fontanería el catálogo trabaja con precio cerrado o precio desde, y al cobrar ajustas el importe real (horas, material, extras como el desplazamiento fuera de zona) y registras el medio de pago: efectivo, tarjeta o Bizum. El ticket sale por correo al cliente, al cobrar o cuando tú lo pidas, y cada cobro queda en el cierre de caja del día y en las estadísticas por profesional. Si activas la señal, se cobra por Stripe al reservar y se descuenta sola del total; y la cuota de cancelación, si la fijas, la cargas tú con un clic desde la ficha del aviso cuando no hay nadie en casa. Las ventas del trimestre se descargan para tu gestor.
Preguntas
¿Qué hago si llego y no hay nadie en casa?
Primero, llama al teléfono de contacto y espera diez minutos: la mitad de las veces es un retraso. Si no aparece, deja constancia (hora de llegada, llamada hecha) y aplica lo que hayas escrito en tu política de cancelación. Si pediste señal, esa visita no ha sido gratis; si tienes cuota de cancelación con la tarjeta guardada, es el momento de cargarla. Si no tienes nada, lo que te queda es apuntarlo en la ficha del cliente y pedir señal la próxima vez. Lo que no funciona es no tener política y enfadarse.
¿Cuánto cobro por el desplazamiento?
Calcula lo que te cuesta una hora de furgoneta (combustible, seguro, amortización, tu tiempo) y divídelo entre los viajes que haces en esa hora. Para la mayoría de los negocios de provincia sale entre 15 y 30 € por visita fuera de zona. Redondea y ponlo como extra con nombre propio en el catálogo, no escondido en la mano de obra.
¿Bizum, tarjeta o efectivo?
Lo que el cliente tenga a mano, siempre que quede registrado. El problema no es el medio, es que el cobro se quede sin apuntar: el cierre de caja de ese día tiene que cuadrar con lo que llevas en el bolsillo y en el banco.
Para ver cómo se cobra un aviso con precio desde y material, entra en la demo de electricista sin crear cuenta, o pruébalo con tus propios avisos durante siete días gratis.
Pruébalo con la plantilla de electricistas
Siete días gratis, sin tarjeta; y la demo abierta sin crear cuenta.